Día de la Psiquiatría Peruana: una fecha para reconocer su labor y reflexionar sobre los grandes retos en salud mental

Cada 13 de noviembre, el país conmemora el Día de la Psiquiatría Peruana, una fecha que invita a poner en valor la tarea de los especialistas en salud mental, quienes día a día enfrentan una creciente demanda de atención. 

 

La salud mental es actualmente uno de los temas más delicados y urgentes dentro del sistema sanitario peruano. La pandemia, las desigualdades sociales y las secuelas emocionales de los últimos años han incrementado la demanda de atención en niveles sin precedentes. Según el Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi, solo entre 2021 y 2022 las atenciones por salud mental se incrementaron en más del 19% reflejando la urgencia de contar con más profesionales y servicios especializados.  

En medio de este contexto, el Día de la Psiquiatría Peruana no solo resalta la dedicación de quienes se encargan de atender, orientar y acompañar a las personas que enfrentan trastornos mentales, sino que también nos recuerda los desafíos estructurales que el país debe superar para alcanzar un modelo verdaderamente integral y equitativo de salud. 

 

Brechas críticas que atender 

El déficit de especialistas en salud mental constituye uno de los mayores retos del sistema público. De acuerdo con la Asociación Latinoamericana de Facultades de Medicina (ALAFAL), en el Perú existen apenas 294 psiquiatras en el sector público, lo que equivale a menos de 1 psiquiatra por cada 100 mil habitantes. Esta cifra está muy por debajo del estándar recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugiera al menos 1 por cada 10 mil habitantes.  

La situación se agrava por la concentración geográfica del personal. De acuerdo con datos oficiales, Lima Metropolitana, La Libertad, Junín y Cajamarca concentran la mayoría de los más de 290 Centros de Salud Mental Comunitaria (CSMC), mientras que las regiones rurales y amazónicas enfrentan una cobertura mínima. En lugares como Loreto, Puno o Ucayali, la brecha de atención supera el 80%, según reportes de la Defensoría del Pueblo. 

El acceso desigual limita la oportunidad de diagnóstico y tratamiento, especialmente en adolescentes y jóvenes, grupo donde el 32,3% presenta alguna afección mental, de acuerdo con información del INEI. Además, persisten estigmas sociales que desincentivan la búsqueda de ayuda profesional, afectando tanto la prevención como la recuperación. 

 

Construir un sistema más accesible e inclusivo 

Frente a este panorama, diversos especialistas coinciden en que el fortalecimiento del sistema en relación con la salud mental pasa por cuatro pilares fundamentales: 

1. Formación y retención de especialistas: 

Es necesario incentivar la formación de psiquiatras en universidad públicas y privadas, ofrecer becas de residencia en regiones con menor cobertura y mejorar las condiciones laborales para evitar la migración de profesionales. 

2.Fortalecimiento de la red comunitaria: 

La expansión de los Centros de Salud Mental Comunitaria en zonas rurales y altoandinas es clave para acercar los servicios a la población. Estos espacios deben integrarse además con hospitales generales y postas médicas. 

3.Telepsiquiatría y atención digital: 

La implementación de plataformas seguras de atención remota permitiría reducir las brechas geográficas. Capacitar al personal en herramientas digitales es fundamental para ofrecer atención continua y de calidad. 

4.Sensibilización social: 

Combatir el estigma asociado a los trastornos mentales sigue siendo una prioridad. La información, el diálogo abierto y la educación temprana en salud mental puede contribuir a una sociedad más empática y libre de prejuicios. 

El Plan Nacional de Fortalecimiento de Servicios de Salud Mental Comunitaria 2024-2028 marca una hoja de ruta para avanzar en esa dirección. Sin embargo, según la Defensoría del Pueblo, 7 de cada 10 personas con problemas de salud mental aún no acceden a tratamiento. En ese sentido, fortalecer la Dirección de Salud Mental del MINSA y garantizar un mayor presupuesto –actualmente menor al 2% del gasto total en salud- es indispensable para revertir esta realidad. 

 

Una mirada hacia el futuro 

La psiquiatría peruana conmemora hoy su día en medio de una necesaria transformación. A pesar de las limitaciones, miles de profesionales siguen comprometidos con la recuperación emocional y el bienestar integral de la población. Cada atención, cada acompañamiento y cada diagnóstico oportuno representa un paso adelante hacia un país más consciente de la importancia de cuidar la mente tanto como el cuerpo. 

Este año, el MINSA ha informado que más de 390 mil casos de ansiedad y estrés severo han sido atendidos en el sistema público, reflejo de una ciudadanía que empieza a reconocer la importancia de pedir ayuda y hablar de sus emociones.  

Pero aún queda camino por recorrer. Ampliar la cobertura, descentralizar los servicios y asegurar la continuidad de las políticas públicas son tareas urgentes.